¿Yo?… yo no bailo, contesté un día a tu pregunta…
el porqué fue
porque prefiero besarte mientras los demás bailan.
Bailar
Obsesión
Obsesiones de esas, de esas que te queman hasta consumirte,
hasta q solo cenizas quedan.
Obsesiones que calcinan la piel. Lava corriendo por las venas.
De esas obsesiones que desintegran la estructura que las contiene…
Eso quiero.
Narcisa regresa
Lo primero que veía reflejarse en tus ojos al verme era fascinación.
Adicta a mi reflejo en tus ojos, perdida en ese tu resplandor que me iluminaba cuando me veías venir.
Darme cuenta que, cuando éramos nosotros, era adicta a mí misma cuando estaba con vos.
Darme cuenta que puede ser cualquier otro espejo el que ocupe tu lugar,
cualquiera que me volviera a ver igual que yo a mí,
es liberador.
Ventana
Si me dieran a elegir, abriría ventanas en esta cárcel de mi piel y echaría a volar el alma.
Mis demonios
Enamórate de mis demonios y ellos harán de tu vida un infierno… enamórate de mi infierno y te amaré por siempre.
Que sea siempre la mía
“Muchas veces enfrentarnos a nuestros propios demonios nos drena… y exponerlos a alguien más, nos deja una profunda vergüenza” (Anónimo)
Me explicaba un amigo psicólogo que por eso en terapia, las citas se hacen una vez a la semana, porque a la gente tiene que darsele un tiempo para procesar que han contado secretos profundos y deben lidiar con los demonios que les produce exponerse a niveles tan íntimos y vulnerables a alguien externo a ellos.
Por ello, algunos no vuelven a terapia nunca más, enfrentar esos demonios se vuelve peor que aprender a convivir con ellos, la medicina mucho peor que la enfermedad.
Me decía que algunos preferimos vivir a base de placebos, con curitas, remendados, porque la metamorfosis requiere tolerancia al dolor, tolerancia que solo pocos han desarrollado.
Eso fue lo que me dijo, ellos los psicólogos con licencia para salvar, lo deben saber mejor que nadie.
Por un momento tuve ganas de saber cómo sería mi vida si hubiera decidido seguir en el mismo camino que ellos, tal vez tendría idea de algo o tal vez aprendería a ocultar mejor que no sé realmente nada.
No sé qué se siente andar en el caballo blanco de lo perfecto, tener todas las respuestas, yo me acostumbré a tener más preguntas.
Pero después reacciono y me doy cuenta que el miedo de hacer verga una vida, pudo más que la curiosidad de seguir en el mismo camino que ellos.
… Porque si he de hacer verga una vida… que sea siempre la mía.
Nunca la de los demás.
Fénix
Esta piel es inflamable… con una chispa tuya, arde.
La chispa de un susurro que me provoca, mientras arqueo la espalda y me pierdo en los sentidos.
Incendio que calcina los sentimientos, mientras te muerdo la boca.
Email a un desamor (El No.4)
25/01/2012
Hola:
Las cosas no andan bien por aquí y están por ponerse peor, así que veo que en vista de como va mi vida no puedo ofrecerte, por cualquiera que fuera la razón, lo que necesitás.
Tu vida ya está resuelta, la mía está complicada y me cansé de seguir luchando siempre contracorriente… tal vez es lo que el destino ha estado tratando de decirme, sé que te causará gracia o disgusto mi forma de ir por la vida, pero son demasiados obstáculos ya y pocas las ganas de sortearlos. Pienso que si hubieras querido cambiar tu vida ya lo hubieras hecho, pero siempre hay una razón, una excusa apropiada, justa, indiscutible y fortificada contra reclamos injustificados de mi parte; yo por mi parte pienso eso mismo, que si yo quisiera cambiar también ya lo hubiera hecho y eso es lo que estoy haciendo en este instante.
Siento que estar juntos es un camino que no lleva a ninguna parte y se está llevando una gran parte de mí, de mi tiempo, de mi paciencia, de mi autoconfianza, de mi autoestima y no puedo seguir permitiendo que socaves mi integridad como persona. Hay errores que cometeré en mi vida, pero los tengo que cometer YO, como parte de mi crecimiento como ser humano.
Agradezco los consejos, la experiencia, el punto de vista, las buenas intenciones, pero ante tus ojos mis respuestas nunca fueron las correctas, ni mi actuar el apropiado, no soy un títere o un maniquí para manipular a voluntad, en realidad, con vergüenza de reconocerlo, traté de serlo, pero también fallé en eso. Tratar de complacerte nunca fue suficiente.
Quisiese decirlo más bonito, menos tosco, pero la verdad es que ya me aburrí y no me voy a disculpar y a diferencia de la vez pasada, tampoco me voy a retractar, esto no es producto del enojo, de venganza o algo parecido, es un proceso que vino reafirmarse después de año y medio de relación.
La diferencia de edades me está haciendo verga la vida, porque insistís en tratarme como a una hija tuya y no lo soy y ése ha sido el meollo del asunto el último año, no puede ser normal agradecer los días que no podemos vernos, inventar excusas vanas para no acudir a nuestras citas, sí, lo confieso lo he hecho y lo peor de todo es que no me arrepiento.
Bien sé que esto me puede traer mal karma y acepto las consecuencias de mis actos. Ya te habrás dado cuenta que esto no vale la pena, se ha convertido más en rutina que otra cosa, rutina donde siempre yo tengo las de perder. Estabas bien antes de nosotros y estarás bien después, de eso no tengo la menor duda; esto no te quebrará, como tantas veces me dijiste cuando en vano intenté expresarte mi descontento, de sólo dejarme ser, de reclamar mi puesto en tu vida, de hacerte ver lo que en verdad necesitaba, sin que mis palabras tuvieran eco en tus planes de vida para mí.
Que te vaya muy bien, la vida será más fácil para ambos, bueno al menos solo puedo hablar por mí, solo soy responsable de mí misma y donde la vida me quiera llevar. Tantas veces me dijiste que sin vos me perdería y como tuve miedo, siempre regresaba… ahora, ahora lo que quiero es perderme y estrellarme en la libertad bajo mis propios términos. Tu estrategia de hacerme temer a la soledad, funcionó un tiempo, hasta que la soledad se volvió la única opción viable para mí y la voy a tomar.
Adiós, cuidáte mucho, te escribo este último email, no esperes otro y tampoco me contactes, ambos sabemos que no te conviene (con eso lo digo todo), esto lo hago para que después no me hagas sentir culpable como lo hiciste la vez pasada… y no puedo andar por la vida sintiendo culpa cuando claramente esto estaba condenado a terminar desde el principio, en el fondo ya lo sabíamos, solo me extrañó que durara tanto como duró y yo diera tanto como humanamente pude dar.
Te desearía lo mejor, pero ya tienes una familia que te quiere, sino no hablarías con tanto cariño de ellos… así como yo tengo mi dignidad y ahora, ahora no la cambiaría por nadie, me debo eso a mí misma.
Que la vida te siga tratando bien.
Bye
Lo que quise en verdad decirte era: “ANDÁTE MUY A LA MIERDA, HIJO DE TU PUTA MADRE!”, pero bueno, no pude y es lo único que lamento ahora.

